masa madre, Varios
Dejar un comentario

Crónica de una masa madre anunciada

Hola de nuevo a todos!

Hace mucho tiempo que no escribía en el blog; subí unas cuantas recetas hace unos meses, pero tener la dedicación para volver a la rutina de compartirles recetas es algo que no ha pasado en mucho tiempo.

Hace año y medio, o un poco más, mi esposo y yo recibimos noticias que nos cambiarían por completo la vida que llevábamos en ese momento; la noticia era que nos teníamos que mudar; no sabíamos a donde, no sabíamos cuando, pero era un hecho que ya no estaríamos viviendo en ese lugar por mucho tiempo.

Justo antes de recibir esta noticia, teníamos un ratito en el que nos encontrábamos muy a gusto con la vida que llevábamos en casa, y tanto estaban fluyendo las cosas, que se notaba mucho en la cocina. Siempre había cosas caseras en casa, preferíamos comidas más ligeras, los antojitos o los gustitos ya no eran tan requeridos por nosotros, en fin, se notaba esa energía en todo, incluso las personas que nos rodeaban notaban el cambio, y una de las cosas con las que fluía muy bien, era en hornear pan con masa madre.

Mi curiosidad por la masa madre comenzó alrededor del 2013, aun trabajaba en ingeniería, sin embargo, en mis ratos libres siempre estaba horneando postres, y en mi búsqueda por nuevos retos encontré el blog de una chef asiática que estudiaba en el Cordon Bleu y tomaba fotos de todo lo que preparaba en sus clases, por lo que me volví fan total. De repente, comenzó a publicar fotos en su instagram de un pan rústico; y no puedo explicar porque, pero desde que vi la primera foto de ese pan , aún sin haberlo probado, o tener idea como comerlo, quedé enganchada; y como si fuera mandado a hacer, un día paseándome por el pasillo de gastronomía de una librería di con el libro de “Pan casero” de Iban Yarza que precisamente tiene como una de sus recetas el pan de masa madre en el que describe el paso a paso de la elaboración y unos cuantos tips. Así que sin pensarlo mucho tiempo comencé con mi primer intento de masa madre, pero, como pueden imaginarlo fue un fracaso total. Lo intenté una segunda vez, nuevamente sin éxito; y como en ese momento de mi vida no tenía mucho tiempo para que no me salieran las cosas, el pan de masa madre quedó almacenado en mi archivo cocinero mental hasta que decidiera volverlo a intentar.

Pasó el tiempo, mi esposo y yo cambiamos de rutina,  dejé de trabajar para quedarme en casa, y di con el curso de pan hecho en casa de Ana Caballero. Por alguna razón, la masa madre y yo comenzamos a fluir; he de decir que mis primero panes no fueron los mejores, o quedaban apelmazados, o no tenían la mejor miga; pero el sabor ahí estaba, y las ganas de crear un pan como el que vi por primera vez en una foto eran muchas, así que mientras mi masita madre  y yo siguiéramos en la misma sintonía lo iba a seguir intentando.  Con el paso del tiempo fui mejorando hasta perfeccionar la técnica y ya podía hornear panes bonitos, esponjados, con buen sabor y al menos dos veces al mes había pan recién horneado en casa para la semana (en este post les platico de mi primer pan).  

Justo en ese momento de bonita coordinación cocinera recibimos la noticia de que nos teníamos que mudar; y mi masa madre y yo, dejamos de fluir. De repente olvidaba alimentarla con la frecuencia que a mí me gustaba, por lo que comenzó a ponerse muy ácida, al punto que el sabor que dejaba en el pan ya no era uno que yo disfrutara, intenté recuperarla muchas veces, pero no se pudo, hasta que un día quedó olvidada en el fondo del refrigerador y no la pude revivir.

La incertidumbre de la mudanza seguía, y durante esos meses intenté hacer la masa madre de nuevo muchas veces; ninguna salió. Algunas alcanzaban a esponjar por un par de días, pero después nada, ni una burbujita. Así que después de muchos intentos, me di por vencida.

Cuando por fin supimos que nos mudábamos a Texas y todo comenzaba a tomar forma, decidí que una vez establecidos iba a comenzar de nuevo con la aventura, y seguro aquí si me saldría. Para mí el momento de iniciarla no podía ser mejor porque justo cuando llegamos comenzó la cuarentena por la pandemia y no había levadura instantánea en ningún supermercado, así que ese fue el pretexto perfecto para comenzar de nuevo, y que creen, la masa madre no salió.

No exagero cuando les digo que lo intenté unas doce veces, todas sin éxito; consideré seriamente comprar la masa madre que venden en línea a la que solo tienes que alimentar porque ya esta desarrollada la levadura, pero para mí no era lo mismo, yo necesitaba tener una masa madre alimentada por mi, desde cero.

En fin, la masita y yo, no estábamos destinadas en este momento, y lo dejé por la paz.

Pasaron los meses, y de repente alguien que sigo en instagram estaba pasando por lo mismo que pasé muchas veces con mi masa madre, y estaba compartiendo su día a día, uno de esos días que subió foto me di cuenta que su masa madre parecía que había pasado a mejor vida, igual que las mías, peeerooo, unos días después, está personita volvió a compartir otra foto donde la masa madre estaba viva, y no solo viva, si no que levaba de una forma hermosa, casi triplicando su volumen; así que me comunique con ella y le pregunté que como le había hecho, porque a mi me pasaba lo mismo y no podía lograr ese resultado, y lo que ella me contestó es algo que nunca se me va a olvidar- “Tú síguela alimentando, ten paciencia y fe ya se activará”.

Lo volví a intentar, con paciencia y fe, esas dos palabritas hicieron que a pesar de que yo veía que mi masa llevaba siete días y no crecía, indicando que tal vez ya había pasado a mejor vida, tenia que seguir alimentándola. Así que me leí todos los artículos de masa madre que pude, leí toda la información que tenía disponible y que pudiera usar que hiciera referencia a este tema, porque tenía fe que esta vez iba a encontrar la manera.

Después de doce días, de cambiarla de ubicación de la cocina a mi recámara, de alimentarla más de lo que decían los libros porque yo sentía que le faltaba un poquito de harina, llegó mi masa madre. Por fin, después de año y medio y más de 10 intentos, salió. Sentí como si me hubiera vuelto a graduar de la universidad; fue un logro muy bonito, y más bonito sentí cuando hornee mi primer pan de masa madre, porque la incertidumbre de meter la olla al horno y esperar a que suene la alarma para poder destapar la olla y saber si fue un éxito o no es mucha, y al final se logró.

Clementina

Muchos panaderos deciden ponerle nombre a su masa madre, la primera vez que tuve una no lo hice, pero ésta me dejo una lección tan bonita que decidí ponerle “Clementina”, y al día de hoy Clementina ha hecho tres panes deliciosos, esperemos que haga muchos mas.

Primer pan hecho con Clementina

Ahora, muchos de ustedes estarán pensando que es muy raro que les ponga un post tan largo, y sobre todo sin receta, pero me pareció que esta vez la masa madre me dejo una lección muy linda y valía la pena compartir la experiencia. Yo dejé de fluir con el pan justo cuando sentí que las cosas cambiaban, y eso me creaba cierto tipo de incertidumbre, por lo que se vuelve un reto mantener la fe de que todo está bien, y sobre todo la paciencia; por ende, por más que intentara, si yo carecía de esas dos cosas, nunca me iba a salir lo que estaba esperando. Pero en el momento en que ya había encontrado paz interna de nuevo, y estaba lista para recibir un mensaje, llego esta personita a decirme que solo requería de fe y paciencia.

Así que no solo con la masa madre, si no con cualquier receta, proyectito de trabajo o de vida, entendí que si no tengo fe y paciencia, va a costarme mucho trabajo obtener los resultados que espero o resultados que se mantengan a largo plazo, que son los importantes.

Mejorando la tecnica poco a poco

Espero que ahora con Clementina, y ya encontrándome mas adaptada a mi nueva vida les pueda compartir mucho mas por aquí. Por lo pronto, y por si se animan, en el siguiente post les dejo el paso a paso de como hacer su propia masa madre desde mi punto de vista, que ojalá les sirva a alguno para que tengan la experiencia de tener un pan hecho en casa.

Nos vemos en el siguiente,

Mariana

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s